La alimentación en el cambio estacional con Ayurveda

Con cada cambio estacional debemos tener en cuenta el cambio alimenticio, ya que, todos los cambios que se producen a nivel climatológico fuera también se reflejan dentro. Como indica el «Principio de Correspondencia» de una de las siete leyes universales recogidas en «El Kybalión». 

El Kybalión es un documento del siglo XIX que describe estas leyes sobre las cuales reposa toda la creación. Dentro de estos siete principios, el Principio de Correspondencia nos dice: Como es arriba es abajo, como es adentro es afuera.

El Universo entero es un macrocosmos, y dentro de él hay microcosmos, como el hombre. Bajo esta mirada, y teniendo en cuenta el Principio de Correspondencia, estudiando las pautas de la totalidad del Universo, podemos comprender las pautas del hombre mismo. Es decir, estudiando la energía del Universo descubrimos la energía del ser humano. Y viceversa.

Por lo tanto, todos los cambios que se producen externamente por el cambio estacional van a influir directamente en nuestro interior. Porque la misma energía que gobierna en la naturaleza y el cosmos, también gobierna nuestro organismo. Por ello, es de suma importancia que nos adaptemos y que modifiquemos el modo de alimentarnos conforme las estaciones se vayan sucediendo. 

En la estación primaveral, como ya me habreis oído decir, predomina el dosha o energía kapha, que es la energía resultante de la combinación de los elementos agua y tierra. Estos dos elementos al unirse producen una serie de síntomas en el cuerpo, que observamos en esta estación debido al aumento de las temperaturas, que hacen que todo lo acumulado en el invierno comience a licuarse, como si del deshielo se tratara. Como es de esperar, con este «deshielo interno», empiezan a aparecer síntomas como el estancamiento (aumento de la mucosidad, rinitis, picor nasal, resfriados estacionales),  la pesadez, el letargo, la retención de líquidos y aumento de volumen (en forma de kilos o tejido adiposo), el aumento de líquido en articulaciones, la necesidad de dormir más a menudo, la pesadez en digestiones, etc.

Para prevenir todo lo anterior necesitamos adaptar nuestras comidas a este cambio climático y debemos optar por alimentos más ligeros, de digestión más rápida, donde predominen los sabores picantes, amargos y astringentes, que son los que equilibran kapha. Optaremos pues por ingerir más hojas verdes, manzanas, pimientos, jengibre, coles, legumbres como la lenteja, el garbanzo, la judía blanca. Cereales más ligeros como el mijo o la quinoa (pseudocereal) e incluso un poco de arroz integral. Dejaremos de lado lácteos. Y en el caso de las especias, también optaremos por aquellas que aumenten el calor en nuestro organismo para ayudarlo en su proceso de eliminación y digestión, usando por ejemplo: la cayena, la pimienta negra, el comino, el orégano, el ajo, el laurel, el azafrán, el cardamomo, la canela, la nuez moscada, la cúrcuma, la mostaza, etc. 

Todo esto, sin perder de vista nuestros doshas dominantes. Es de vital importancia que sepamos cuáles son para evitar contratiempos derivados del abuso de alimentos que no les beneficien. Dado que todos los alimentos y especias que he indicado anteriormente se centran única y exclusivamente en equilibrar kapha, sin tener en cuenta a vata y a pitta. Por ello, siempre recomiendo que consultéis con una persona especializada en Ayurveda que os pueda asesorar correctamente y evitaros problemas gastrointestinales y de otros tipos.

Un abrazo a todos y ¡gracias por estar ahí!